¿QUÉ SIMBOLIZAN LAS ESTATUAS DE BUDA?

06 | 12 | 2019
¿QUÉ SIMBOLIZAN LAS ESTATUAS DE BUDA?

En todas sus variantes, la imagen del Buda resulta tantas veces vista en Occidente, que su uso como adorno nos resulta ya familiar. Sin embargo, la mayoría desconoce el significado de este símbolo y aunque intuitivamente percibamos que su amigable o serena compañía nos vibras positivas, el conocer su trascendencia histórica cambia radicalmente el sentido de su presencia en nuestro entorno. En sus diversas representaciones, solemos ver Budas delgados o de figura voluminosa, sentados sobre sus piernas en actitud meditativa, con túnica o sin ella, sosteniendo diversos objetos o realizando mudras con las manos. Hay algo, sin embargo, que se mantiene constante: la sensación de plenitud imperturbable. Es por eso, que el Feng Shui desde tiempos remotos, adoptó la imagen de Buda como símbolo de energía positiva o Sheng Qi, fuente de autosuperación, vitalidad y sentimientos nobles, que nos motiva a atraer prosperidad, felicidad y sabiduría a nuestra vida.

¿Quién fue Buda?

La palabra Buda proviene del sánscrito y significa “iluminado”, y se usa tanto para referirse al Buda original como a un título o un epíteto -y no a un nombre- que en Oriente se otorga a aquellas personas que alcanzan la verdadera sabiduría. Significa “alguien que está despierto” en el sentido de haberse “despertado a la realidad”. El Buda original nació en Kapilavastu, actual frontera entre Nepal y la India, entre los siglos VI y V antes de Cristo. Era un príncipe del clan de los Sakyas. A los 29 años, a pesar de su vida principesca, decidió abandonar todas las comodidades del palacio paterno y se inició en un camino de búsqueda existencial que le ayudara a comprender el sufrimiento de la condición humana. Tras varios años de practicar el ascetismo y la meditación, el día de luna llena de Vesakha (mayo del 523 a. de C.) se sentó bajo una higuera sagrada en Uruvela, a orillas de un afluente del río Ganges, dispuesto a no moverse de allí hasta alcanzar el verdadero conocimiento. Finalmente, obtuvo la iluminación y se convirtió desde entonces en el Buda. A partir de entonces, dedicó el resto de su existencia a predicar el dharma, es decir, la doctrina o ley suprema de todas las cosas. Por eso se lo considera fundador del Budismo. No se proclamó como un ser divino ni como un profeta de Dios. El Buda fue un ser humano quien, a través de esfuerzos y convicción, transformó y trascendió las limitaciones mundanas hasta descubrir en su interior un ser Iluminado liberado de las circunstancias.

Dónde colocar el Buda

Como regla general a la hora de colocar el Buda se deberá elegir un “altar” que se encuentre en un lugar central de la casa y elevado. De esta forma, el Buda podrá ver toda la estancia y transmitir sus propiedades por todo el ambiente. Elige colocarlo en una estantería, en los muebles de la biblioteca, o sobre algún mueble del comedor.

Es sabido que si colocamos el Buda mirando hacia donde cada día sale el sol, el carisma del Buda se centrará en aportar vitalidad a la estancia y las personas que en ella viven.

Trata a tu Buda con respeto y aléjalo del desorden. Aunque no le puedas ofrecer un altar, trata de que su estante esté lo más ordenado y limpio posible. Tampoco lo coloques cerca de la tele, ya que perturbarás su tranquilidad, en el baño o en la habitación de matrimonio.

Si quieres combinar tu Buda con otros objetos de decoración usa plantas, piedras, otras figuras y divinidades, velas, sahumerio, es decir, todas aquellas cosas que tengan valor en tu vida y que para ti signifiquen algo. Trata de que estén representados los cuatros elementos en los objetos que lo rodean: agua, tierra, fuego y aire. ¡La vibración del Buda será máxima!

También puedes colocar tu Buda en una mesa o escritorio para esos momentos donde necesitas alta concentración.

Mucha gente los usa para decorar jardines, balcones y piscinas. A los Budas les gusta la naturaleza y cualquier espacio verde  será perfecto.